domingo, 20 de novembro de 2016

Justamente tales son mis propósitos.

http://teoriadelentusiasmo.blogspot.com.br/2011/07/via-negativa-3-la-palabra-jamas_11.html

La clave está en la identificación de la parte con el todo: aquello que podemos expresar con la fórmula: [(a+b+c) = (A+B+C)]. En esta clase de analogía, los fragmentos se constituyen a la vez como metáforas y como descripciones del texto del que forman parte. De este modo, la parte señala, subraya, retrata o aísla, metafóricamente, uno o varios aspectos pertenecientes al todo. Es una autodescripción metafórica del todo a través de sus partes; es un «describirse-comparándose». Rayuela no sólo hace gala de este recurso en su texto, si no que incluso alude al mismo en diversos momentos del mismo. Sin mentarlo directamente, habla de él de forma implícita; por ejemplo, en el capítulo 145, mediante la transcripción de un extracto del Ferdydurke de Witold Gombrowitz:
·
Una cita:

«Esas, pues, son las fundamentales, capitales y filosóficas razones que me indujeron a edificar la obra sobre la base de partes sueltas –conceptuando la obra como una partícula de la obra (…) Pero si alguien me hiciese tal objeción: que esta parcial concepción mía no es, en verdad, ninguna concepción, sino una mofa, chanza, fisga y engaño, y que yo, en vez de sujetarme a las severas reglas y cánones del Arte, estoy intentando burlarlas por medio de irresponsables chungas, zumbas y muecas, contestaría que sí, que es cierto, que justamente tales son mis propósitos (…)»
·
Este texto de Gombrowitz no es únicamente una remisión al uso de metáforas que hablan de la propia obra; ¡la propia cita incorpora, a su vez, e inmediatamente, otra de esas metáforas! Pues Cortázar, mediante el texto del Ferdydurke, está retratando de forma indirecta el carácter abiertamente iconoclasta de su propia obra, y su pretensión de trascender con ella el arte de su tiempo. ¡Sí, tales son sus propósitos! Y en el capítulo 109 encontramos otra metáfora más, en la misma línea autodescriptiva, edificada esta vez sobre la idea de que Rayuela es un álbum de fotos (la cursiva es mía):
·
En alguna parte Morelli procuraba justificar sus incoherencias narrativas, sosteniendo que la vida de los otros, tal como nos llega en la llamada realidad, no es cine sino fotografía, es decir que no podemos aprehender la acción sino tan sólo sus fragmentos eleáticamente recortados. (…) Morelli pensaba que la vivencia de esas fotos, que procuraba presentar con toda la acuidad posible, debía poner al lector en condiciones de aventurarse, de participar casi en el destino de sus personajes. (…) El libro debía ser como esos dibujos que proponen los psicólogos de la Gestalt, y así ciertas líneas inducirían al observador a trazar imaginativamente las que cerraban la figura. 

Nenhum comentário:

Postar um comentário