quarta-feira, 16 de novembro de 2016

El carácter fundamental de la decisión y de la voluntad.

La verdad es que todos estos temasyavenían siendo tratados desde los comienzos de la postguerra por el filósofo político Cari Schmitt, quien, junto a Heidegger, y el mismo día (1 de mayo de 1933), también terminará estampando su firma en las listas de militantes del nacionalsocialismo. En sus pronunciamientos políticos, Heidegger se ve directamente influenciado por Schmitt en sus tesis "decisionistas", que son tan críticas de la democracia como las del pensador de Friburgo. El "decisionismo" es una filosofía política que también pretende contraponerse a la racionalidad iluminista. interpretada como fuente de la disgregación, en cuanto despierta el espíritu crítico y transforma todo problema en una interminable deliberación sobre su validez. Frente a estos excesos del espíritu crítico, que según esta opinión conducirían a la inacción, se pretende afirmar en los asuntos políticos el carácter fundamental de la decisión y de la voluntad. Toda acción política nacería de una decisión que no necesariamente se atendría -o debería atenerse- a criterios de carácter racional, moral o estético. El liberalismo, que establece la discusión como un valor fundamental de la democracia, sería un peligro para la nación, en la medida en que rápidamente se transformaría en un factor corrosivo, al ubicar los intereses del individuo y sus opiniones como la instancia suprema de la vida social. Como en Heidegger, aquí el criterio esencial estaría dado por la lucha en contra de la disgregación social, que, si tomásemos como único punto de referencia acerca de ella la desastrosa experiencia de la República de Weimar, tendríamos que concluir que efectivamente puede ser el camino más directo para llegar al abismo. Este es el tema que ha obsesionado a estos pensadores y por eso ambos vieron con buenos ojos el advenimiento del gobierno autoritario de Hitler.

Eduardo Carrasco Pirard
Universidad de Chile 

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